ENVEJECIMIENTO DE LA PIEL Y ARRUGAS: TODO LO QUE QUIERES SABER

El envejecimiento cutáneo es un proceso degenerativo que podemos dividir en envejecimiento cronológico (natural) y fotoenvejecimiento (envejecimiento por la exposición de la piel a la radiación UV).

El envejecimiento cronológico se caracteriza por atrofia cutánea, pérdida de elasticidad y ralentización de la actividad metabólica, mientras que el fotoenvejecimiento es responsable de la mayoría de los cambios estéticamente indeseables en la piel. Estos cambios resultan en sequedad, pérdida de elasticidad, hiperpigmentación, capilares superficialmente dilatados y arrugas.

El fotoenvejecimiento es el resultado de la exposición continua a la radiación UVA y UVB de una longitud de onda entre 245 nm a 290 nm. La penetración profunda de la radiación UV en la piel daña las fibras elásticas y de colágeno, lo que acelera el envejecimiento de la piel. Se considera que el 50% del daño se produce como resultado de la formación de radicales libres, por lo que el papel de los antioxidantes es muy importante para preservar una piel de aspecto joven.

¿QUÉ SON LAS ARRUGAS?

Las arrugas son líneas o pliegues en la superficie da la piel que comienzan a aparecer de manera más intensa después de los 25 años, principalmente en el rostro (junto con el cuello y las manos), ya que el rostro se caracteriza por muchos movimientos de expresión y una exposición significativa a la dañina radiación UV. Los factores medioambientales y genéticos, pero también un estilo de vida que incluye tabaquismo y consumo de alcohol, deshidratación, hábitos de vida poco saludables y exposición prolongada al sol, afectan significativamente el desarrollo prematuro de arrugas.

La dermis prematuramente envejecida tiene fibras de elastina fragmentadas, menos colágeno y una relación desproporcionada de colágeno tipo I y III. También se reduce la proporción de glicoaminoglicanos, especialmente ácido hialurónico. Por la degradación de estos sistemas de soporte, la superficie de la piel se vuelve menos elástica, seca y pierde su tersura, volviéndose plácida con el tiempo, lo que crea condiciones ideales para la aparición de arrugas.

Aparte del envejecimiento cronológico, la exposición a los rayos UVA y UVB es definitivamente la principal causa del envejecimiento de la piel. Con daños repetidos, que solo podemos reconocer por enrojecimiento y ardor específicos, la piel acumula microdaños que años después se reconocen como envejecimiento prematuro de la piel. El problema se complica aún más en el caso de las personas de piel clara que son especialmente sensibles al sol y al agregar factores fotosensibilizantes que a veces provocamos inconscientemente por una elección incorrecta o desinformada de los cosméticos.

La fotosensibilidad puede empeorar aún más por ciertos compuestos vegetales que, cuando se exponen a la luz solar, causan una fitofotodermatitis característica y el consumo de ciertos medicamentos como la tetraciclina que a menudo se prescribe para el tratamiento del acné. Es fundamental evitar ciertos compuestos vegetales (como los componentes cítricos) durante la exposición al sol, ya que tienen un efecto fototóxico y pueden causar daños en la piel y cambios de pigmentación a largo plazo.

LA PREVENCIÓN COMO CLAVE DEL CUIDADO ANTIEDAD

La mayoría de los usuarios de cosméticos no comprenden que la idea de los cosméticos antienvejecimiento se reduce principalmente a la prevención y no a una reparación significativa de daños. Además, es importante saber que existen ciertas arrugas como pliegues nasolabiales (desde el fondo de la nariz hasta las esquinas de la boca) que son imposibles de evitar porque ocurren debido a la estructura ósea facial específica y a la pérdida de tejido graso subyacente en la edad adulta. Las arrugas alrededor de los labios, en la frente y en el área entre las cejas son arrugas mímicas clásicas, es decir, se producen debido a expresiones faciales como sonreír o fruncir el ceño.

Mejorar la apariencia de la piel envejecida requiere cambios en la síntesis de colágeno, es decir, en la dermis (la segunda de las tres capas de la piel), por lo que las opciones cosméticas son relativamente limitadas. La mejor opción es defenderse de estos procesos degenerativos evitando la exposición solar y aplicando potentes activos que fortalecen la estructura de la piel y afinan su textura.

Afortunadamente, existen numerosos ingredientes activos como péptidos, bakuchiol, antioxidantes y extractos de plantas con un efecto comprobado sobre la estructura y la textura de la piel, así como los retinoides que tienen un efecto preventivo y levemente reparador.

Es especialmente importante destacar los efectos beneficiosos de la coenzima Q10, vitamina C tópica en concentraciones superiores al 5%, vitamina E, péptidos, gluconolactona (PHA) y polifenoles del té verde. También es importante el efecto de los ácidos AHA y PHA, que utilizamos en forma de exfoliantes químicos. Estos exfoliantes actúan dañando de forma suave y selectiva partes de la epidermis y la dermis, y luego se produce la reepitelización con un efecto rejuvenecedor de la piel. Se ha demostrado que los productos AHA que contienen ácido glicólico y láctico tienen un efecto reparador sobre los signos de fotodaño. El uso de un FPS adecuado durante la exposición al sol es una necesidad absoluta. De lo contrario, los efectos positivos del exfoliante químico quedarían anulados por el efecto negativo de la radiación UV.

Cada piel pasa inevitablemente por el proceso de envejecimiento, pero la piel que se cuida adecuadamente tiene la mayor posibilidad de ser saludable y hermosa incluso en la edad adulta. A diferencia de las arrugas superficiales, que pueden corregirse significativamente con el uso de cosmecéuticos, las arrugas profundad no pueden corregirse o ‘’borrarse’’ por completo solo con productos cosméticos. Incluso los rellenos dérmicos y el botox tienen un efecto temporal y limitado sobre la apariencia de la piel envejecida. Con un enfoque sinérgico y holístico se obtendrán los resultados más completos, si lo practicamos con regularidad y si respetamos la integridad de nuestra propia piel.

Mediante el uso continuo de los cosméticos de calidad que incluyen principalmente cuidado preventivo, con la reducción de los efectos de los factores de estrés oxidativo del medio ambiente (como el tabaquismo y la exposición a la radiación UV) y con masajes faciales que fortalecen la musculatura facial, se pueden obtener resultados fantásticos y, lo más importante, satisfactorios a largo plazo.

Y recuerda: no es el punto (ni es sostenible) que en la vejez no tengas arrugas o imperfecciones en tu cara. Es importante que a los cincuenta no parezca que tengas setenta. Así como será importante para ti no moverte a los cincuenta como si tuvieras setenta. Hoy en día estamos horrorizados por la palabra ‘’envejecimiento’’, pero es un hecho biológico y puede ser hermosos si estamos sanos. Debes pensar en tu propia piel de la misma manera. Piensa menos en ‘’antienvejecimiento’’ y más en un envejecimiento digno.

Skintegra LunarEJEMPLO RUTINA SK:

Mañana: Antioxidantes + FPS

Noche: Ácidos + péptidos

Un poderoso complejo de antioxidantes con la alta protección solar es la combinación más potente para ralentizar los primeros signos de envejecimiento. Dependiendo del tipo de la piel, con el fluido hidratante Solar I (SPF30) elige el suero Superba C que contiene vitamina C (10%), vitamina E y ácido ferúlico o nuestra emulsión Architect que contiene bakuchiol (1%), resveratrol y té verde.

Para pieles deshidratadas y secas, un exfoliante químico con el complejo de ácidos AHA y PHA que tenemos en Lumion es adecuado para reparar la textura de la piel, igual que las propiedades regenerativas y emolientes de la crema de péptidos Lunar que apoya las funciones naturales de la piel, que se ven afectadas por el fotoenvejecimiento. Lunar contiene Matrixyl 3000, un complejo eficaz de péptidos en una concentración del 3%, que se ha demostrado clínicamente que mejora la calidad de la piel.

Las pieles mixtas y grasas también pueden usar Lumion, pero si la piel es resistente y al mismo tiempo propensa a los poros obstruidos, la opción ideal sería un complejo de ácidos BHA y AHA de Clarion, junto con texturas ligeras e hidratantes en la rutina nocturna. Puede obtener más información sobre los ácidos y cómo usarlos AQUÍ.